Tenemos en nuestras manos a una modelo de copa G con tres años de experiencia. Participa en una sesión fotográfica para una revista en traje de baño, como siempre. Pero esta vez, está sola con el fotógrafo en una habitación aislada. A pesar de sospechar un poco del ambiente, accede a las peticiones, adoptando diferentes poses. Efectivamente, poco a poco se van acercando, creando una atmósfera inapropiada. La inocente y bondadosa chica se deja seducir por el fotógrafo y sucumbe. ¡Justo entonces, irrumpen los paparazzi!