Sakura Mita fue atada a instrumentos de tortura y obligada a practicar sexo oral. La suspendieron en el aire y la torturaron con velas mientras la agredían sexualmente hasta que alcanzó el orgasmo, ¡e incluso la volvieron loca por el abuso! Tras soltarle las cuerdas, la azotaron con un látigo de bambú hasta que gritó sin parar y reveló un estado lascivo y demencial.