La hermanastra de mi padre, que llegó a nuestras vidas después de que él se volviera a casar, resultó ser una estudiante de penúltimo año del equipo de atletismo de la misma escuela, y también mi exnovia, quien me había rechazado antes. Recordando el pasado, siempre le he tenido un profundo cariño, pero ella nunca me correspondió. Un día, tras enterarme de que había roto con su novio, ¡comencé a tener relaciones sexuales incestuosas!