El año pasado, mi esposa me dejó y me mudé con mi hijo y su esposa hace unos seis meses. Son muy pequeños todavía, y siempre oigo su respiración agitada cada noche. Me he puesto celoso de mi hijo. También quiero tocar los grandes pechos de su esposa, Misa. Y lo más importante, quiero eyacular dentro de ella. Ver ese cuerpo todos los días me impide reprimir mis deseos.