¡De repente, se anunció una nueva norma escolar! ¡Era para combatir la ropa súper cool, ahorradora de energía y que reducía las emisiones de carbono del sofocante verano! Todas las chicas de la clase debían usar ropa que mostrara el escote y las nalgas, lo que provocaba que los estudiantes se excitaran sexualmente y se divirtieran follándose a estas jóvenes a su antojo, ya fuera en el aula, en la piscina o en el gimnasio.