Hace dos años, tras ser "entrenada" por su exnovio, Mochizuki Ayaka se convirtió en una oficinista cuyo cuerpo le provocaba eyacular y pérdida del control de la vejiga cada vez que usaba gafas. Un día, tras ponerse las gafas en la oficina, perdió el control de la vejiga y, incapaz de soportar el dolor físico, contactó a escondidas con su exnovio sin decírselo...