[¡Primer orgasmo de pezón con espasmos!] Como su hijastra (en su fase rebelde) siempre andaba por casa sin sostén, el deseo sexual de su suegro se agudizó. Un día, ¡sus pezones rosados en desarrollo asomaron de su pecho indefenso! "¡Ahhh, quiero tocarlos!". Incapaz de reprimir sus impulsos sexuales, comenzó a masajearlos con picardía. Agarró los genitales de su hijastra que se resistía y jugó con ellos sin cesar, haciéndola convulsionar, sonrojarse y perder el control de la vejiga. Al verla entregarse a un placer que nunca antes había experimentado, dijo: "¡Pervertida pezón-chan, necesito castigarte como es debido!", e intensificó sus técnicas de acoso sexual, como usar un vibrador de clítoris, aplicar aceite para masajes y practicar sexo frenético. Además, después de aprender a alcanzar un orgasmo de pezón, ¡se absorbió tanto en el placer de la manipulación que perdió la cordura!