Hace dos años. Durante sus días escolares, sufrió una humillación inolvidable en un autobús. La chica, cuya virginidad fue arrebatada por un pervertido, albergaba el deseo secreto de ser violada de nuevo, además del arrepentimiento. Sus tendencias masoquistas, despertadas por su primera experiencia, aguardaban las acciones del pervertido. Sin embargo, la hábil manipulación del pervertido entre sus piernas no fue suficiente para satisfacer sus deseos. Aferrándose a sentimientos similares al romance, esperaba ese fatídico encuentro con el pervertido, y hoy, Nanami también toma el autobús...