Mujeres amateurs son retadas a ganar un gran premio: ¡un vibrador a control remoto insertado en sus partes íntimas y sometido a un desafío de descargas eléctricas! El objetivo es evitar tocar el vibrador dentro de un límite de tiempo para ganar el premio. Sin embargo, ¡tocar el vibrador lo activará! La sensación se vuelve tan placentera que algunas mujeres fallan intencionalmente. Sin embargo, fallar en el desafío resulta en un juego de castigo lascivo.