Nueve años después de empezar su carrera, Yumeno Aika jamás imaginó tener zonas erógenas que ni siquiera sabía que existían. Normalmente, que la tocaran solo le provocaba picazón, pero durante el sexo, el contacto la excitaba increíblemente [Zonas Erógenas Asociativas]... ¿¡Su espalda y pantorrillas eran en realidad zonas erógenas!? "¿Cómo puede ser tan placentero? ¡No puedo resistirme a tocarlas!". Claro, eso significaba que tenía que experimentar. Aplicarse aceite afrodisíaco aumentó aún más su sensibilidad, lo que le provocó orgasmos repetidos por todo su sensual cuerpo. Yumeno Aika estaba completamente excitada...
Comentarios