Tras repetir dos años de bachillerato, me cansé de la presión diaria de mi padre burocrático para "entrar en una universidad nacional", así que me acogió la hermana menor de mi madre, Maki. Maki, aunque despreocupada, era una empleada capaz y de élite. Debido a su personalidad, la separaron de su marido. Además, su padre, que tenía más estudios que ella y le encantaba regañar, también era muy dócil. Al principio pensé que por fin viviría una vida cómoda y tranquila, pero la naturaleza despreocupada de Maki me resultaba demasiado estimulante, e incluso Maki, que parecía tener poco deseo sexual, parecía arder de deseo...