Para reemplazar a su esposo, Yoshinaho planea reformas en su casa. Mientras un empleado de banco, al que ella prefiere, le explica los detalles del préstamo, Yoshinaho tiembla ante la mirada lasciva, casi lamiéndola, que él le dirige. La ansiedad se hace realidad; tras descubrir los placeres de su cuerpo, Yoshinaho se entrega a los placeres de una aventura...