Sakura le confesó sus sentimientos a su amado profesor. Nunca imaginó que terminaría así... Ese día, la ataron y la obligaron a pasar sus días escolares como la masturbadora del pervertido profesor. Después de clase, la mantuvieron en la escuela, atada a solas con el profesor, inmóvil, mientras él la penetraba con fuerza. ¡Mostraba una expresión sensual que combinaba a la perfección dolor y placer! Apenas comenzaba a aceptar la penetración...