Soy una profesora común y corriente, siempre preocupada por mis alumnas promiscuas. Pero entre ellas, Chido siempre me ayuda con una sonrisa, sin mostrarse molesta. ¡Y tiene un busto generoso y un trasero enorme, muy sexy! Cada vez que la veo, se me pone erecto. Un día, no pude resistirme y fui a un burdel después de salir del trabajo. Pero, para mi sorpresa, ¡la persona que trabajaba allí era nada menos que mi alumna, Chido! Quise sermonearla, pero me dijo: "¡No voy a parar! ¡Porque lo que más me gustan son los penes!". ¿Entonces, la alumna modelo es en realidad una mujer promiscua?