Tras el fallecimiento de los padres de Hiroki, Yoko y Hiroki vivieron juntos en su casa. Al envejecer, Yoko decidió contratar a la constructora en la que trabajaba antes de casarse para que la renovara. El presidente de la empresa, Joshima, aceptó de buen grado la tarea de su antiguo subordinado. Sin embargo, Joshima siempre había albergado sentimientos secretos por Yoko...