Estas dos esposas llevan muchos años casadas con sus maridos... Como él estaba ocupado con el trabajo, hacía tiempo que no tenían sexo. Tras charlar con sus vecinos, les recomendaron ir a un salón de masajes con aromaterapia para aliviar el estrés. Tras ir, se convirtieron en esposas adictas a los masajes afrodisíacos y quedaron tan satisfechas que arquearon la espalda y se dejaron llevar por sus maridos.