Por fin pudimos ir de excursión, pero seguíamos encerrados en nuestras habitaciones; nada divertido. ¡Pero quería crear recuerdos de alguna manera! Cuando me colé en la habitación de la chica, ¡la vi completamente desprevenida y lasciva! ¡Me emocioné muchísimo cuando me enteré! Pero en lugar de regañarlas, las chicas empezaron a jugar con nuestros penes como si fueran juguetes...