Aún no es tarde. Si vuelvo y devuelvo los artículos, me perdonarán. Pero ¿a qué viene esta oleada de emoción? Sin darme cuenta, estaba en la tienda, robando sin parar. Si me pillan, estoy acabado. Pensé que era el final... pero entonces, "Señora, ha estado robando, ¿verdad? ¿Qué tal si hablamos de algo importante en privado (risas)?".