La criada, Kawahara Minoru, es tan linda como un gatito. Intenta desesperadamente despertar a su amo, pero no lo consigue, así que empieza a lamerle el pene. Esto lo despierta por completo, y él le rocía un montón de semen en la boca, intentando satisfacerlo, pero en cambio, despierta su lujuria y lo hace eyacular dentro de ella.