Segunda parte de la historia de una esposa de treinta y tantos años cuyo comportamiento en la vida real estalla. Aunque el acoso moral de su marido la preocupa, su naturaleza masoquista le impide tomar la decisión de divorciarse. El musculoso actor porno que conoce en un hotel, con su pene erecto como una roca, la excita desmesuradamente, ¡provocándole orgasmos descomunales! Jugar con ella como si fuera un juguete sexual la excita hasta el éxtasis. ¡Los intensos movimientos de pistón le brindan una inmensa satisfacción! Los orgasmos continuos despiertan sus instintos masoquistas; ¡la esposa de Alassa es increíblemente lasciva!