Ema, quien vino a Tokio para la boda de su amiga, se sintió sola al ver la fastuosa ceremonia y a su feliz amiga, pensando que no podría abrazar a su esposo. Justo entonces, su excompañero de clase, Makoto Kobayashi, se acercó y comenzaron a charlar. Después de beber y continuar la conversación...