Era una compañera guapa, tetona y muy capaz en la misma empresa. En cambio, yo era un empleado torpe. Sin embargo, por alguna razón, ¡nos convertimos en novios de un día! Ante la presión de sus padres para que "¡nos casáramos rápido y nos dejara ver a nuestros nietos!", Riho mintió y dijo que tenía prometido. Acepté ser su novio por un día, fui a su casa y me recibieron muy cálidamente. Sus padres intentaron acortar distancias, dejándonos ducharnos y dormir juntos, y finalmente...