Yumi, cabeza de una familia prominente en un pequeño pueblo, iba a ser el jefe del pueblo, pero renunció por estar demasiado ocupado, dejando a Yumi al mando. Aun así, administró el pueblo con responsabilidad. Un día, sin embargo, la negativa de su esposo a pasar la noche con ella la llevó a una frustración sexual, y comenzó a tener relaciones sexuales con los hombres del pueblo, comenzando así su vida de libertinaje...